Ruinas de San Pablo
Centro Histórico
Fachada de piedra de una iglesia jesuita del siglo XVII, con relieves que mezclan iconografía cristiana y asiática. Sube la escalinata y visita la cripta que hay detrás.
N.º4 de las más visitadas
Macao es un cruce improbable: calles empedradas y fachadas coloniales portuguesas, templos chinos llenos de incienso y, a pocos kilómetros, los casinos más grandes del mundo. Todo en un territorio tan pequeño que se recorre en un par de días.
Los portugueses se establecieron aquí a mediados del siglo XVI, y Macao fue durante más de cuatro siglos un enclave comercial entre Europa y China. En 1999 pasó a soberanía china como región administrativa especial, la última colonia europea en Asia. El portugués sigue siendo idioma oficial y aparece en todos los carteles.
El Centro Histórico, Patrimonio de la Humanidad desde 2005, reúne iglesias barrocas, plazas con suelo de mosaico portugués, fortalezas y templos que conviven puerta con puerta. Es el Macao más bonito y fotogénico, y se recorre a pie.
Al sur, las islas de Taipa y Coloane muestran otra cara: pueblos tranquilos con casas coloniales pintadas de verde, playas y restaurantes de cocina macaense, una fusión de sabores portugueses, chinos, indios y africanos que es única en el mundo. Entre ambas islas se ganó terreno al mar para crear Cotai, la avenida de megacasinos y resorts.
Macao se visita a menudo como excursión desde Hong Kong, pero merece al menos una noche para ver el centro iluminado, cenar con calma y descubrir su lado más local, lejos de los casinos.
Centro Histórico
Fachada de piedra de una iglesia jesuita del siglo XVII, con relieves que mezclan iconografía cristiana y asiática. Sube la escalinata y visita la cripta que hay detrás.
Centro Histórico
La plaza principal, con suelo ondulado de mosaico portugués y edificios coloniales pastel. Es el punto de partida perfecto para recorrer el centro.
Centro Histórico
Fortaleza del siglo XVII junto a las ruinas de San Pablo, con cañones, jardines y buenas vistas. Dentro está el Museo de Macao, muy recomendable para entender su historia.
Barra
El templo más antiguo de Macao, dedicado a la diosa de los marineros. Dicen que el nombre Macao viene de 'A-Ma-Gau', la bahía de A-Má.
Nam Van
Mirador de 338 metros con suelo de cristal, restaurante giratorio y actividades de aventura como el puenting o el paseo por el borde exterior.
Taipa
Calle peatonal llena de tiendas de galletas de almendra, cecina y restaurantes. Alrededor, callejuelas tranquilas y casas coloniales.
Taipa
Cinco casas coloniales verdes junto a un antiguo paseo marítimo, que muestran cómo vivían las familias macaenses a principios del siglo XX.
Cotai
Avenida de resorts y casinos gigantes, con réplicas de Venecia y París, espectáculos y centros comerciales. Aunque no juegues, merece un paseo nocturno.
Coloane
El rincón más tranquilo de Macao, con una capilla barroca, un paseo junto al agua y la pastelería donde nació la versión macaense del pastel de nata.
Coloane
Playa de arena negra rodeada de pinos, ideal para una tarde tranquila y una cena de cocina portuguesa en Fernando's.
Versión macaense del pastel portugués, con la crema más caramelizada. Los de Lord Stow's en Coloane son los más famosos.
Chuleta de cerdo frita dentro de un panecillo crujiente. Sencillo y adictivo.
Carne picada salteada con patata, cebolla y salsa de soja, coronada con un huevo frito. El plato casero macaense por excelencia.
Dulce típico que se vende en cajas por toda la Rua do Cunha y el centro. Recuerdo clásico.
Pollo asado con una salsa especiada de coco, chile y cacahuete, reflejo de las rutas portuguesas.
Postre de nata montada con capas de galleta triturada. Su nombre significa 'serrín'.