Burj Khalifa
Downtown
El edificio más alto del mundo. Sube a los miradores de las plantas 124 y 125 al atardecer; conviene reservar con antelación porque las franjas de puesta de sol se agotan.
N.º6 de las más visitadas
Dubái es una ciudad construida a toda velocidad. Hace poco más de medio siglo era un pequeño puerto de pescadores de perlas y comerciantes junto a una ría; hoy tiene el edificio más alto del mundo, islas artificiales con forma de palmera y uno de los aeropuertos con más tráfico internacional del planeta.
El descubrimiento de petróleo en los años sesenta impulsó su crecimiento, pero Dubái apostó pronto por el comercio, el turismo y los negocios para no depender de él. El resultado es una ciudad cosmopolita donde la gran mayoría de habitantes son extranjeros y el inglés se oye más que el árabe.
Aun así, el Dubái antiguo sigue ahí. En Al Fahidi y alrededor de la ría quedan casas de coral con torres de viento, los zocos del oro y las especias funcionan como hace décadas y los abras, barcas de madera, cruzan el agua por una moneda. Es el mejor contrapunto a los rascacielos.
La ciudad moderna se extiende a lo largo de la costa: Downtown con el Burj Khalifa y el Dubai Mall, las playas de Jumeirah, la Palm Jumeirah y Dubai Marina, un bosque de torres junto al mar. Más allá empieza el desierto, con dunas rojizas a menos de una hora del centro.
Dubái es sobre todo un destino de invierno. De noviembre a marzo el clima es perfecto para playa, terrazas y excursiones; en verano se superan con facilidad los 40 grados y la vida se hace de puertas adentro, con aire acondicionado.
Downtown
El edificio más alto del mundo. Sube a los miradores de las plantas 124 y 125 al atardecer; conviene reservar con antelación porque las franjas de puesta de sol se agotan.
Downtown
Uno de los centros comerciales más grandes del mundo, con acuario, pista de hielo y cientos de tiendas. Por la tarde-noche, la fuente ofrece espectáculos cada media hora, gratis.
Bur Dubai
Callejuelas de casas tradicionales con torres de viento, galerías, cafés y el Museo de Dubái en el fuerte más antiguo de la ciudad.
Bur Dubai y Deira
Cruza la ría en un abra, barca de madera tradicional, por una moneda. Es la forma más auténtica de moverse entre las dos orillas.
Deira
Escaparates repletos de joyas de oro y montañas de especias, incienso y frutos secos. Regatear es parte de la experiencia.
Sheikh Zayed Road
Edificio de forma ovalada cubierto de caligrafía árabe, con exposiciones inmersivas sobre tecnología, espacio y naturaleza.
Zabeel Park
Mirador con forma de marco gigante y pasarela de cristal a 150 metros. Muestra el contraste entre el Dubái antiguo y el nuevo.
Palm Jumeirah
Isla artificial con forma de palmera. Recórrela en monorraíl hasta el Atlantis y sube al mirador The View para verla desde arriba.
Jumeirah
Kite Beach y otras playas públicas con vistas al Burj Al Arab, el hotel con forma de vela. Perfectas al atardecer.
Dubai Marina
Paseo junto a un canal rodeado de rascacielos, con restaurantes, yates y la playa de JBR a un paso.
Afueras
Excursión de media jornada con paseo en 4x4 por las dunas, atardecer en el desierto y cena bajo las estrellas.
Carne asada en espetón envuelta en pan con ajo, encurtidos y patatas. La comida rápida más popular de la ciudad.
Arroz especiado con carne o pescado, el plato tradicional emiratí por excelencia.
Bolitas de masa fritas bañadas en sirope de dátil y sésamo. Crujientes por fuera y tiernas por dentro.
El símbolo de la hospitalidad local: café con cardamomo servido en tacitas pequeñas junto a dátiles.
Pan plano horneado con za'atar, queso o carne. Desayuno típico en las panaderías libanesas.
Dulce local que se ha convertido en recuerdo clásico.