Plaza y basílica de San Marcos
San Marco
La plaza más famosa de Venecia y la basílica bizantina con mosaicos dorados. Reserva para evitar colas.
N.º33 de las más visitadas
Venecia es una ciudad imposible: más de un centenar de islas unidas por puentes, sin coches, donde las calles son canales y el autobús es un barco. Pasear por ella, perderse entre callejones y salir de pronto a una plaza silenciosa junto al agua es una experiencia única en el mundo.
Fundada por poblaciones que huían de las invasiones bárbaras hacia la laguna, se convirtió en la Serenísima República de Venecia, una potencia comercial y marítima que dominó el Mediterráneo oriental durante siglos. Su riqueza se ve en los palacios góticos del Gran Canal, la basílica de San Marcos y el Palacio Ducal.
La ciudad se divide en seis barrios, los sestieri: San Marcos, el más monumental; Dorsoduro, con museos y ambiente universitario; San Polo y Santa Croce, en torno a Rialto; Cannaregio, el más local, con el antiguo gueto judío; y Castello, con el Arsenal y los Giardini de la Bienal.
Las islas de la laguna completan la visita: Murano con sus talleres de vidrio, Burano con sus casas de colores y encajes, y Torcello con su catedral bizantina. Para disfrutar Venecia de verdad, conviene dormir en ella y recorrerla temprano o al anochecer, cuando se vacía de excursionistas.
San Marco
La plaza más famosa de Venecia y la basílica bizantina con mosaicos dorados. Reserva para evitar colas.
San Marco
Sede del gobierno de la república, con salas gigantescas, el Puente de los Suspiros y las prisiones.
San Polo
El puente más antiguo sobre el Gran Canal, junto al mercado de pescado y verdura.
Gran Canal
La línea 1 recorre todo el canal pasando ante decenas de palacios. El mejor paseo barato.
Dorsoduro
La mejor colección de pintura veneciana: Tiziano, Tintoretto, Bellini y Giorgione.
Dorsoduro
Arte moderno en un palacio junto al Gran Canal.
Dorsoduro
Basílica barroca en la entrada del Gran Canal.
Laguna
Isla de los maestros vidrieros, con hornos donde ver soplar vidrio.
Laguna
Casas pintadas de colores vivos y tradición de encaje.
Cannaregio
El barrio más auténtico, con canales tranquilos y el antiguo gueto judío.
Isla de San Giorgio
Campanario con vistas a San Marcos, menos concurrido que el de la plaza.
Dorsoduro
Paseo soleado junto al canal de la Giudecca, ideal para un helado al atardecer.
Pequeñas tapas venecianas que se toman de pie en los bacari con un vaso de vino.
Sardinas fritas marinadas con cebolla, vinagre, pasas y piñones.
Arroz negro con tinta de sepia.
Hígado de ternera con cebolla, tradicional de la ciudad.
Nacido en el Véneto, lo encontrarás en su versión más auténtica.
El aperitivo veneciano por excelencia.