Playa Delfines
Zona Hotelera
La playa pública más famosa, con el letrero de colores de Cancún y un mirador. Agua espectacular, aunque con oleaje: respeta las banderas.
N.º13 de las más visitadas
Cancún es sinónimo de mar Caribe: arena blanca, agua de mil tonos de turquesa y una larga franja de hoteles entre el océano y una laguna. Pero también es la puerta de entrada al mundo maya de la península de Yucatán, con pirámides, cenotes y pueblos coloniales a pocas horas.
Hasta los años setenta era poco más que un pequeño pueblo de pescadores rodeado de manglares y selva. El gobierno mexicano lo eligió como proyecto turístico y en pocas décadas se convirtió en uno de los destinos de playa más visitados del mundo.
La ciudad tiene dos caras. La Zona Hotelera, una lengua de tierra con forma de siete, concentra resorts, playas públicas, restaurantes y vida nocturna. El centro, en tierra firme, es donde viven los cancunenses: mercados, taquerías y parques con ambiente familiar y precios mucho más bajos.
Desde Cancún se hacen algunas de las excursiones más espectaculares de México: Chichén Itzá, una de las nuevas siete maravillas del mundo; cenotes de agua cristalina en los que bañarse; Tulum, con sus ruinas sobre el acantilado; y las islas de Mujeres, Holbox o Cozumel.
El clima es cálido todo el año. La temporada seca, de diciembre a abril, es la mejor; de junio a noviembre hay más lluvias y riesgo de huracanes, y en primavera y verano puede llegar sargazo, un alga que a veces cubre algunas playas.
Zona Hotelera
La playa pública más famosa, con el letrero de colores de Cancún y un mirador. Agua espectacular, aunque con oleaje: respeta las banderas.
Zona Hotelera
Museo moderno con piezas de toda la región y acceso a la zona arqueológica de San Miguelito, entre la selva.
Zona Hotelera
Pequeño yacimiento maya habitado por iguanas, junto a la laguna.
Frente a Cancún
Isla tranquila a unos 20 minutos en ferry. Recórrela en carrito de golf, báñate en Playa Norte y visita Punta Sur.
Isla Mujeres y Punta Nizuc
Esculturas sumergidas que se ven buceando o haciendo esnórquel, colonizadas poco a poco por corales.
Centro
El Cancún local: artesanía, puestos de marquesitas y comida yucateca a buen precio.
Yucatán, a 2,5 h
La gran ciudad maya con la pirámide de Kukulcán, el juego de pelota y el cenote sagrado. Llega a la apertura para evitar calor y multitudes.
Cerca de Chichén Itzá
Cenote abierto de paredes verticales cubiertas de lianas, perfecto para bañarse después de Chichén Itzá.
Yucatán
Ciudad colonial de casas de colores, con el cenote Zací en pleno centro y excelente cocina yucateca.
Riviera Maya, a 2 h
Ruinas mayas sobre un acantilado frente al Caribe, cerca de playas preciosas y de muchos cenotes.
Riviera Maya, a 1 h
Ciudad costera con la animada Quinta Avenida y el ferry a Cozumel.
Quintana Roo
Isla sin coches, de calles de arena y aguas tranquilas, famosa por sus atardeceres y los tiburones ballena.
Cerdo marinado en achiote y naranja agria, cocinado lentamente en hoja de plátano. El plato estrella de Yucatán.
Carne de cerdo adobada en trompo con piña. Los mejores están en las taquerías del centro.
Caldo de pollo con lima yucateca y tiras de tortilla frita.
Tortillas infladas y fritas cubiertas de pollo o cochinita, cebolla morada y aguacate.
Pescado o marisco fresco curado en lima con tomate, cebolla y cilantro.
Crepe crujiente enrollada con queso de bola y cajeta o Nutella. Merienda típica en el Parque de las Palapas.