Coliseo
Roma antigua
El anfiteatro más grande del mundo romano. Reserva con antelación la entrada combinada con el Foro y el Palatino; las visitas a la arena y los subterráneos se agotan pronto.
N.º15 de las más visitadas
Roma es un museo al aire libre donde se vive con naturalidad entre ruinas de dos mil años. Puedes tomar un café junto a un templo romano, cruzar una plaza barroca camino del mercado o cenar en un callejón medieval iluminado por farolas.
Según la leyenda fue fundada por Rómulo en el año 753 a. C. y llegó a ser la capital de un imperio que se extendía del Atlántico a Mesopotamia. Después fue el centro de la cristiandad, y los papas del Renacimiento y el Barroco la llenaron de iglesias, palacios y fuentes firmados por Miguel Ángel, Rafael, Bernini o Borromini.
La Roma antigua se concentra en torno al Coliseo, el Foro y el Palatino. La barroca, entre la Fontana di Trevi, el Panteón, la plaza Navona y la plaza de España. Al otro lado del Tíber están el Vaticano, el estado más pequeño del mundo, y el Trastevere, un barrio de calles empedradas y hiedra perfecto para cenar.
La ciudad se disfruta caminando sin prisa. Cada esquina esconde algo: una iglesia con Caravaggios gratis, una fuente de agua potable, un patio renacentista o un mercado de barrio. Conviene reservar las grandes visitas y dejar tiempo para perderse.
Y está la comida: pasta a la carbonara, cacio e pepe o amatriciana, pizza al corte, supplì fritos y helado artesano. Los romanos comen tarde, beben café de pie en la barra y se reúnen al atardecer para el aperitivo.
Roma antigua
El anfiteatro más grande del mundo romano. Reserva con antelación la entrada combinada con el Foro y el Palatino; las visitas a la arena y los subterráneos se agotan pronto.
Roma antigua
El corazón político de la antigua Roma y la colina donde vivían los emperadores. Desde el Palatino hay vistas magníficas del Foro.
Centro histórico
Templo romano de casi 2.000 años con una cúpula abierta por un óculo por el que entra la luz y la lluvia. Hoy es iglesia y tumba de Rafael.
Centro histórico
La fuente barroca más famosa del mundo. Ve muy temprano o muy tarde para verla sin multitudes, y lanza una moneda de espaldas para volver.
Tridente
La escalinata de Trinità dei Monti, rodeada de las calles de tiendas de lujo. Está prohibido sentarse en los escalones.
Centro histórico
Plaza barroca sobre un antiguo estadio romano, con la Fuente de los Cuatro Ríos de Bernini.
Vaticano
Una de las colecciones de arte más grandes del mundo, con las estancias de Rafael y el techo de Miguel Ángel. Reserva y ve a primera hora.
Vaticano
La mayor iglesia de la cristiandad, con la Piedad de Miguel Ángel. Sube a la cúpula para ver la plaza desde arriba.
Borgo
Mausoleo de Adriano convertido en fortaleza papal, con una terraza de vistas espectaculares sobre el Tíber y San Pedro.
Trastevere
Barrio de calles estrechas, hiedra y trattorias. Visita Santa María in Trastevere y quédate a cenar.
Villa Borghese
Esculturas de Bernini y pinturas de Caravaggio y Rafael en una villa dentro de un gran parque. Reserva obligatoria.
Centro histórico
Mercado por la mañana y lugar de encuentro por la noche, presidido por la estatua de Giordano Bruno.
Pasta con yema de huevo, guanciale, pecorino y pimienta. Sin nata, nunca.
Solo pasta, queso pecorino y pimienta negra, emulsionados con el agua de cocción. Sencilla y perfecta.
Pasta con salsa de tomate, guanciale y pecorino, originaria de Amatrice.
Croquetas de arroz con tomate y corazón de mozzarella fundida. El aperitivo callejero por excelencia.
Pizza rectangular vendida al peso en porciones. Perfecta para comer de pie.
Alcachofas fritas enteras al estilo judío, especialidad del gueto.