Ópera de Sídney
Bennelong Point
Icono arquitectónico con visitas guiadas y funciones.
N.º58 de las más visitadas
Sídney es una de las ciudades más bonitas del mundo gracias a su puerto natural: la Ópera y el Harbour Bridge frente al agua, ferris cruzando entre calas, playas de surf a veinte minutos del centro y un estilo de vida al aire libre envidiable.
Fue el primer asentamiento europeo en Australia, fundado en 1788 como colonia penal británica en tierras del pueblo aborigen gadigal, cuya presencia se remonta a decenas de miles de años. The Rocks conserva el núcleo colonial.
El centro gira en torno a Circular Quay, la Ópera y el Jardín Botánico. Más allá, Bondi es la playa más famosa y el paseo costero hasta Coogee, uno de los grandes recorridos urbanos del mundo. Manly se alcanza en un ferry con vistas espectaculares.
A dos horas, las Montañas Azules ofrecen bosques de eucalipto y cañones. Las estaciones están invertidas respecto a Europa: el verano va de diciembre a febrero.
Bennelong Point
Icono arquitectónico con visitas guiadas y funciones.
The Rocks
Crúzalo a pie o escálalo con guía.
The Rocks
Barrio colonial con pubs históricos y mercado de fin de semana.
Centro
Jardín junto al puerto con la silla de Mrs Macquarie y vistas de la Ópera.
Bondi
La playa del surf y la piscina Icebergs.
Eastern Suburbs
Seis kilómetros de acantilados y calas.
Northern Beaches
Playa y pueblo surfero a 30 minutos en ferry.
Centro
Zona de ocio con acuario y museo marítimo.
Mosman
Zoo con vistas al skyline y animales australianos.
Circular Quay
Arte australiano y aborigen contemporáneo.
Excursión
Las Tres Hermanas, miradores y senderos.
Pescado local a la plancha.
Pastel de carne individual, el bocado nacional.
Café con leche nacido en Australia o Nueva Zelanda.
Merengue con nata y fruta.
Ostras y gambas en el Sydney Fish Market.