Kaleiçi
Casco antiguo
Barrio amurallado de callejuelas empedradas, casas otomanas con balcones de madera, patios con buganvillas, hoteles boutique y restaurantes. Piérdete sin rumbo y baja hasta el puerto.
N.º8 de las más visitadas
Antalya es la puerta de la Riviera turca: una ciudad de acantilados sobre un mar turquesa, montañas del Tauro que en primavera aún conservan nieve y una historia que va de los reinos helenísticos a los otomanos. Recibe a millones de visitantes cada año, sobre todo en busca de sol y playa.
Fue fundada en el siglo II a. C. por el rey Átalo II de Pérgamo, que la llamó Attaleia. Después pasó por manos romanas, bizantinas, selyúcidas y otomanas, y cada época dejó su huella en el casco antiguo, Kaleiçi, un barrio amurallado de calles empedradas y casas otomanas de madera que baja hasta el puerto.
La ciudad moderna se extiende a ambos lados: al oeste, la larga playa de guijarros de Konyaaltı, con las montañas como telón de fondo; al este, la playa de arena de Lara y la zona de grandes resorts. Entre medias, acantilados con parques y miradores desde los que se ven caer las cascadas de Düden directamente al mar.
Antalya es también la mejor base para descubrir algunos de los yacimientos antiguos más espectaculares de Turquía: el teatro romano de Aspendos, todavía en uso, las ciudades de Perge y Side o la ciudad colgada de Termessos en plena montaña. Su Museo Arqueológico está entre los mejores del país.
Con más de 300 días de sol al año, la temporada es larga. La primavera y el otoño son ideales para combinar playa, ruinas y paseos; en julio y agosto el calor es intenso y la costa se llena.
Casco antiguo
Barrio amurallado de callejuelas empedradas, casas otomanas con balcones de madera, patios con buganvillas, hoteles boutique y restaurantes. Piérdete sin rumbo y baja hasta el puerto.
Kaleiçi
Arco de mármol de tres vanos construido en honor al emperador Adriano. Fíjate en las marcas de las ruedas de los carros en el pavimento original.
Kaleiçi
Alminar acanalado de ladrillo rojo del siglo XIII, símbolo de Antalya, junto a un pequeño complejo selyúcida.
Kaleiçi
Puerto romano rodeado de acantilados, con barcos turísticos que ofrecen paseos hasta las cascadas de Düden. Ideal al atardecer.
Konyaaltı
Uno de los mejores museos arqueológicos de Turquía, con la sala de los dioses, los sarcófagos de Perge y el Heracles cansado.
Konyaaltı
Siete kilómetros de playa de guijarros con las montañas del Tauro detrás. Paseo marítimo, parques y chiringuitos.
Lara
Las inferiores caen al mar desde el acantilado; las superiores, en un parque con senderos, permiten pasar por detrás de la cortina de agua.
Serik, a 45 km
El teatro romano mejor conservado del mundo, con capacidad para miles de espectadores. Cerca quedan los restos de un acueducto monumental.
Aksu, a 18 km
Ciudad grecorromana con una avenida columnada, termas, estadio y puertas helenísticas. Muy completa y poco concurrida.
Parque nacional Güllük Dağı
Ciudad antigua encaramada a más de 1.000 metros, que ni Alejandro Magno logró conquistar. Ruinas salvajes entre pinos con vistas de vértigo.
Oeste de la ciudad
Sube a un mirador a 600 metros con vistas de toda la bahía y la ciudad.
Ensalada de alubias blancas con salsa de tahini, típica de la ciudad y distinta de la del resto de Turquía.
Albóndigas alargadas a la brasa, servidas con piyaz. La combinación clásica de Antalya.
Crepe fina rellena de queso, espinacas o carne, cocinada en plancha por mujeres en los mercados.
Dorada y lubina del Mediterráneo, a la parrilla con limón y rúcula, en los restaurantes del puerto.
Naranjas locales exprimidas al momento en puestos callejeros. Imprescindible en temporada.
Helado elástico turco hecho con salep, que los vendedores sirven con trucos y malabares.